
El Principado de Andorra posee la más alta y la mayor extensión
esquiable de los Pirineos, repartida en 6 estaciones, 255 km de pistas, 152
pistas y 91 remontes mecánicos, todo ello en un territorio de sólo
468 km . 872 cañones de nieve garantizan la práctica del deporte
blanco durante toda la temporada. Además, unos 500 monitores profesionales
en plantilla, están presentes en todas las estaciones.